Llevo varios meses haciendo esto, callarme. Prefiero tener la boca cerrada que no cagarla. Lo malo, que el no decir de verdad lo que siento me está comiendo por dentro. Cada vez me siento más vacía, como si dentro de mí hubiese un gusano que va devorando cada uno de mis órganos. El peor es mi corazón, que a cada segundo que pasa, está más hueco. Si gritase dentro de él, sólo oiría mi voz repetirse una y otra vez.
Ni con medicamentos ni con relajación, consigo que el corazón me vaya a unas pulsaciones normales. Me da tanta pena por él. Está triste, sólo, enfermo, enfermo de soledad, carente de sentimientos. Está muerto. Sólo sigue latiendo para que éste maldito cuerpo mío siga en este maldito mundo de mierda.
Éste mar cabopalero, me da tranquilidad. Es el mismo que mi mar isleño, es el mismo mediterraneo, pero sólo que acaricia distintas arenas y rocas. Cierro los ojos y noto la brisa, ese solecito que reconforta. Así, sí que no me importa callarme, aunque sepa qué decir.
Quiero ser mar, simplemente agua salada.
1 comentario:
Mi mar.....
Te quiero petardaa!
Publicar un comentario