
Te encontré ahí, reflejada en una pared de Barcelona. No sé si te firmaron así o algún gracioso estropeó tu mirada, tu bella mirada.
Cuando te vi en Italia, me enamoré de ti..., de tus formas, de tus calles, de tus luces, de tus casas, de tus puentes, de tu río, de tu gente, de tu olor... Me pareciste la ciudad más bella, la que más secretos albergaba.
Tus colores me llenaban de alegría, sentía la magia que se desprendían de ellos. Ponías mi vello de punta, con esa brisa que acariciaba mi cara; la mejor de las sensaciones.
Dormí en tus noches, desperté en tus amaneceres, sabiendo que en breve te iba a dejar. Lloré viendo tu río, iluminado por las pequeñas luces. Lloré por amor, pero no por el de un amante, sino porque te abandonaba por instantes.
¿Qué recuerdos me quedan...?, algunas imágenes mentales y otras sensoriales. Sólo sé que prometí que algún día volvería a verte, que volvería a disfrutar de ti, volvería a llorarte. No sé cuando será, pero antes de convertirme en polvo, volveré.
1 comentario:
Volveremos en breve...¡¡prometido!!!
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