
Punto de partida, punto de llegada, lugar para escapar del día a día. Rocas que te dan el poder, la sensación de ser el rey, el sentimiento de ser mejor.
Unas hormigas son las únicas que en algún momento, hacen que salgas de tus ensoñaciones, que vuelvas al mundo real. Las miras, ves como trabajan y recolectan comida para el invierno. Luego piensas: hay más en esta vida que trabajar, que sacrificarse, mirad al frente y tendréis delante de vosotros la libertad materializada. No la podrás tocar, pero sí la podrás ver, respirar y sentir en tu cuerpo.
Desde ahí hemos intentado arreglar el mundo.., muchas veces. Hemos reído, hemos llorado, hemos gritado sobre todo esa frase: "¡¡¡que les den!!! y que bien se queda una. Una buena terapia que no te hace pagarle un dineral al que te escucha.
Sienteté tú, mira y sueña.
1 comentario:
Sabes que ese rincón es lo más parecido a mi faro en la isla de la calma....
muaaa
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