
Me dicen que puedo, me dicen que cambie mi forma de pensar, que las ideas que tengo dentro de mí no son habituales en alguien de mi edad, que tengo una forma triste de ver la vida, que casi no me quiero, que debo mirar más lejos de lo que ahora veo, que presagian que todo volverá a ser bonito..., pero yo me pregunto: ¿CUÁNDO? Muchas veces también hago las de: ¿DÓNDE?, ¿CÓMO?, ¿POR QUÉ?, ¿CON QUIÉN?, pero lo doloroso es que la respuesta no llega, no la veo.
¡Ay ojitos míos!, ya no lloráis, pero hay veces que tenéis ganas, pero no, no debéis hacerlo. Ni una gota más. Lo mejor será olvidar, olvidar cuanto antes todo lo vivido.
Será difícil, porque el dolor se cura con el tiempo, pero el dolor que uno siente y el tiempo que durará el recuperarse, se puede medir según lo que has amado. Cuanto más has amado, más dolor y más tiempo debe pasar.
Demasiados planes, demasiadas promesas que se quedarán sin cumplir, demasiados sueños sin realizar, demasiadas cosas...
En fin, tendremos que seguir sí o sí.
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