lunes, 24 de noviembre de 2008

Entre croissants


Llego y te encuentro entre sábanas. Tapándote hasta lo más que puedes con el edredón, dejando sólo un espacio por el que respirar. Me secuestras y me encierras contigo, en esa cárcel de calor. Me rodeas con los brazos, acercas tu nariz a mi cuello y me aspiras. Sí, soy yo, la misma de todos estos días, la niña que sonríe al verte, la que se queda fascinada mirándote. No me aburriría nunca de observarte, me pasaría horas explorando cada centímetro de ti, cada marca, cada lunar, cada elemento...
Hoy hueles a chuches y galletas. A esas nubes rosas que no me gusta comer pero que me encanta su olor. Me llevan a tiempos lejanos.
Nos hacemos bromas mutuamente, te ríes porque yo me río, pero lo gracioso es que no sabemos de qué nos reímos. Me miras cuando te miro, me sonríes cuando te sonrío.
Hemos jugado un gran partido, en el que sabes que has metido una gran goleada..., no como yo, que sólo ha sido uno, pero me parece que según tu, he metido un gol de chilena...
Pero bueno, entre "cruassanes" ha quedado la cosa...

No hay comentarios: