
Hay momentos en la vida, que aunque estés rodeada por gente, te sientes sola. Es una soledad extraña. Ves que sí, que tienes lo que quieres en los amigos, familia, estudios, etc., pero en el fondo te falta ese no sé qué, que termina de hacerte ser feliz. Pues ahora mismo a mí me falta esa cosa, pero no tengo ni idea de qué puede ser.
Echo en falta algo, un sentimiento por dentro, una sensación que recorre el cuerpo, pero no consigo averiguar qué. Cada día alucino más conmigo, se me va la olla de una forma que no es normal.
Quiero respirar profundamente y que los pulmones se me llenen de aire, que la energía positiva fluya por todo el cuerpo. No quiero volver a encerrarme en mi mundo y maltratar a mi solitaria neurona.
Que fácil seria todo si fuese una zarigüeya.
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